Las palabras y las órdenes, mandato del mundo laboral, sobran en mis espacios, mejor dicho, de nuestros espacios, porque ellas hallan en el placer de fundirnos ...
La noche filosa traía ecos de sirenas y náufragos. De nada sirve huir, sino podemos huir de nosotros mismos, pensó uno de los difuntos. La marea repentina vomit...
Lo cierto es que la gente empezó a verlo hablando entre los dientes, con la mirada en otra parte y dibujando leones y elefantes en la arena. Rosaura, su esposa,...
Luego del completo descenso, aparece ante nuestros ojos un par de caminos por tomar, optamos por el del lado izquierdo. Un ambiente tácito que envolvía el enigm...
Ahí está parado el travesti que vive en el piso de arriba, con los pechos al aire y vestido únicamente con unas tangas, buscando clientes. En esta ciudad los tr...
La logro ver ahí, con su silueta, veo sus piernas largas, siento el vaivén de sus caderas y la firmeza de su mirada, esperándome, tocando su cabello castaño o t...
Definitivamente este es el cielo de las letras, porque también vi la J, la Y, la T, la Z y la G de aquella historia de un hombre que trastornado por el sueño de...
¿Poético? ¿Qué es esa mierda? ¡Pues claro! Lo que sucede es que soy un intento fallido de romántico, he crecido en una familia muy maternal y siempre he pensado...
En la sexta página, a punto de lanzar el libro contra la alfombra, el lector ya prácticamente lector–energúmeno, optaría por sacudir la cabeza y, luego, por lee...
A mí me gustaba ir a esa casa porque a Marianita sí le daba miedo ir por allá y eso me agarraba el brazo y yo todo contento porque me agarraba de esa forma. Cla...